Trescientos años de historia compartida con Filipinas, y de este vecindario no nos llegó ni el nombre.
En Panay hay una vecina tranquila que vende algo en el mercado, y si la miras fijo tu reflejo te sale boca abajo. El norte ilocano tiene un espíritu que se muda al poste de la casa y se sienta encima de quien duerma más cerca. Y en el mar, cada vez que hay eclipse, una serpiente sube a por la luna. Se cuentan desde hace siglos en Panay, en Ilocos y en Bicol. Por aquí no las conoce nadie, y esa es toda la excusa que hace falta para abrir el libro.
Las seis partes van ordenadas por el trato que la criatura tiene pensado darte, y la última reúne a las que traen suerte en vez de quitártela. La abre el sarimanok, el ave maranao que anuncia la buena suerte y a la que nadie ha tomado jamás por un monstruo.
Qué hay dentro
- Veintinueve fichas y veintinueve láminas en color, una a página completa por criatura, sobre papel blanco.
- Tres párrafos por ficha: qué es, cómo actúa y qué se ha hecho siempre en las islas al respecto.
- Bajo cada nombre, la región de la que sale la criatura y el pueblo que la cuenta: hay ilocanos, bikolanos, maranaos, tagbanwa y media docena más.
- Casi todas las fichas terminan con el remedio. Unas se resuelven con un puñado de sal y ajo; para otras hace falta que salga el barrio entero a aporrear cacerolas durante un eclipse, hasta que la serpiente suelte la luna.
- Ninguna ficha exige haber leído la anterior, y el libro se abre por donde uno quiera.
Un archipiélago de mitologías
Lo que se vende como mitología filipina son en realidad muchas mitologías bajo la misma bandera. El aswang de Cápiz y la batibat del norte ilocano ni son del mismo pueblo ni se cuentan en la misma lengua, y aquí eso figura en la página, ficha por ficha. Nada de lo que importa se ha inventado para este libro: lo que pone el autor es la manera de contarlo, y no disimula dónde acaba una cosa y empieza la otra. La manananggal, además, se archiva con su nombre, que es el suyo y no el de ninguna criatura europea.
Para quién es
- Tienes el bestiario japonés y el ibérico en la estantería y te falta un archipiélago.
- Regalas libros ilustrados y buscas uno que se mire tanto como se lee.
- Lo tuyo son las rarezas culturales y el folclore de sitios que no salen en los manuales de mitología.
- Grecia y Egipto ya te aburren un poco.
- Quieres saber por qué media Luzón se ha puesto la camisa del revés alguna vez.
Es un libro de adultos, y se nota en los remedios. Y si algún día cruzas un campo y ves un montículo de termitas, rodéalo y di tabi-tabi po. Dentro se explica por qué conviene.