Soy guardiana de lo que ya nunca pasará reúne una serie de textos narrativos, poéticos y fragmentarios que Marifé Santiago-Bolaños presenta como "resurrecciones": piezas que nacieron en distintos tiempos, publicaciones y contextos, y que ahora regresan reunidas bajo una misma conciencia literaria.
El libro no busca hacer memoria en sentido convencional, sino dar casa escrita a retazos de vida, imágenes, ciudades, lecturas, pérdidas, sueños y presencias que permanecían dispersas. Desde la mitología de Alcestes y Admeto hasta la sombra de Shakespeare, desde una mujer ciega al borde del Teleno hasta las calles de Madrid, Segovia, Jerusalén, Nairobi o Comala, cada texto funciona como una invocación de aquello que ya no puede volver, pero sí puede ser custodiado por la palabra.
En estas páginas conviven el duelo, la orfandad, la belleza amenazada, la soledad, la memoria del padre, los pájaros, los ángeles, las cartas de amor, las bibliotecas, la pobreza, el teatro, el pensamiento poético y la presencia de autores como Pessoa, Rulfo, Pizarnik, Shakespeare, Sartre o Antonio Colinas. La escritura se mueve entre el relato, la carta, la prosa poética, la meditación filosófica y la escena simbólica.
Soy guardiana de lo que ya nunca pasará es una obra intensa, lírica y contemplativa sobre el poder de la literatura para rescatar lo perdido. Una lectura para quienes buscan una narrativa de alta sensibilidad, donde la belleza, la memoria y el pensamiento se entrelazan con la fragilidad de la vida y con la necesidad de guardar aquello que el tiempo parece llevarse.