Poesía visual y escrita se funden en este libro en el que Roberto Chile invita a dialogar con su obra a veinte autores cubanos. Las imágenes seleccionadas revelan «un conjunto diverso, hasta cierto punto azaroso, que se corresponde con algunas de las vertientes de su trabajo fotográfico, que van desde lo conceptual o experimental, hasta lo puramente documental, atendiendo, la mayoría de las veces, a una mirada introspectiva que persigue decodificar el corazón de las imágenes». Los poetas reunidos en torno a las fotografías de Chile son, sin excepción, reconocidos en el universo letrado del país. Algunos más jóvenes y con menos obra publicada, pero excelentes bardos. Todos han entregado apreciables poemas que otorgan una centralidad a las imágenes del libro, lo que mucho se agradece. Concebido por el propio Chile, este volumen es un puente entre ambas poéticas, una invitación a desentrañar el enigma de las imágenes, un diálogo entre el lenguaje escrito y el visual que nos aporta una nueva dimensión cultural: «un saber poético nuevo».