La crisopa verde, Chrysoperla carnea (Stephens), es un depredador consolidado y eficaz en los programas de control de plagas. Cuenta con una amplia gama de presas, una gran capacidad de búsqueda y unos hábitos alimenticios voraces. Está activa durante todo el año, alimentándose de diversas plagas de insectos en diferentes cultivos. Desempeña un papel destacado en la supresión de plagas en las primeras etapas de los cultivos de algodón. Controla las plagas de diferentes cultivos como el tomate, la patata, el algodón, etc., y se recomienda ampliamente para programas de control biológico contra plagas de insectos del algodón, el girasol, el tabaco y el cacahuete.