Esta narración relata la vida de Maurizzio di Lucca, un joven campesino que emigra a Florencia en 1333 huyendo del hambre. Con solo una tabla de nogal y una balanza, se establece en el Ponte Vecchio, donde aprende el oficio de cambista bajo la tutela de un mentor judío. A pesar de su éxito inicial, su vida se ve marcada por la tragedia de la peste negra, la desaparición de su amada Emma y las deudas tributarias. Finalmente, las autoridades destruyen su puesto de trabajo, dando origen al término bancarrota (banca rota). El texto funciona como una parábola etimológicasobre el nacimiento de la banca moderna y la fragilidad de la fortuna humana.