Vito, último guardián de una fábrica de pastas, confiesa que su pacto con la mafia quebró a la familia y forzó el exilio de sus sobrinos.
Ellos, después de un tiempo, se juntan para aclarar una parte de sus vidas.
Mientras Lucía intenta recordar el secuestro que marcó su infancia, Susana -diseñadora mendocina- necesita un trasplante y debe pedir ayuda a los hermanos que la negaron. Muriel, su hija, empuja el encuentro que los lleva a Nueva York, donde el pasado regresa con una verdad pendiente.
Positano, Brooklyn, Buenos Aires y Mendoza laten en esta crónica de secretos y lealtades. Entre puentes, cerezos en flor y platos de pasta, la familia enfrenta culpas antiguas para elegir un futuro posible. Una historia de raíces, pérdidas y segundas oportunidades.